La odontología conservadora es una rama de la odontología restauradora que se ocupa del cuidado de los dientes afectados por procesos cariosos, los procedimientos para la eliminación de la caries y los relativos al cierre de las caries resultantes de la eliminación del esmalte y la dentina cariosa, utilizando materiales especiales.

¿Qué es la caries?

La caries dental es una enfermedad degenerativa de los tejidos duros del diente (esmalte, dentina). Es originada por las bacterias orales, se inicia en la superficie y llega en profundidad hasta la pulpa dental.

Inicialmente es asintomático, pero el progreso conduce a diversos trastornos como la halitosis, la hipersensibilidad y el dolor.

Es un proceso que provoca la destrucción del diente por bacterias que se reproducen en la placa y el sarro.

La formación de caries puede verse favorecida por diferentes condiciones. La desalineación, la superposición de dientes, la disminución de la saliva o la mala nutrición son considerados como principales causantes.

Un diente atacado por la caries casi nunca se cura por sí solo. Debido a esto, la prevención y el tratamiento son tan importantes para la salud dental.

La curación de un diente cariado mejora su función masticatoria y estética. También es importante evitar que la caries afecte a los dientes vecinos y cause complicaciones, como la periodontitis apical, los abscesos, los granulomas y los quistes.

Las técnicas restauradoras se dividen en técnicas directas o indirectas. Sin embargo, será el dentista quien elija la técnica más adecuada en función de la extensión de la caries.

La caries muy pequeña se puede curar con una técnica directa que implica la reconstrucción directa del diente en la silla: el empaste. Cuando la extensión de la caries es muy grande, es preferible adoptar la técnica indirecta y optar por una incrustación.

Relleno

Un ejemplo de tratamiento conservador es la obturación, que puede ser simple o compleja, dependiendo de la extensión de la lesión cariada.

Una vez eliminada la lesión cariosa, el relleno de la cavidad residual se puede realizar con diferentes materiales.

El composite, un material resinoso del mismo color que los tejidos dentales, permite restaurar no sólo la funcionalidad del diente sino también su estética. Debido a sus características, el composite es ahora el material elegido para todo tipo de rellenos.

Incrustación

Es una técnica utilizada en la estética dental para rellenar los dientes como sustituto de los antiguos empastes de amalgama. Se trata de un material bastante biocompatible, duradero y de mayor rendimiento estético.

En la práctica, es una reconstrucción diseñada para reemplazar una parte del tejido dental perdido como resultado de caries o de un evento traumático. El laboratorio dental producirá el segmento del elemento dental (inlay) que restaurará la parte faltante del diente y se cementará en una sesión posterior.

La técnica de incrustación indirecta permite una restauración anatómica, mecánica y estética completa. Esto es posible incluso en el caso de caries que hayan causado una gran pérdida de estructura dental.

Extracción de amalgama

En la actualidad las restauraciones se realizan con materiales totalmente atóxicos y estéticos, como las resinas cerámicas compuestas. Sin embargo, en el pasado se utilizaban técnicas de restauración con amalgama de oro y plata.

Contrariamente a lo que se pensaba, el mercurio puede escapar gradualmente de la amalgama de empastes. Este fenómeno es favorecido por la masticación normal, por problemas oclusales particulares, por el consumo de bebidas calientes, por el bruxismo e incluso por el cepillado de los propios dientes.

En nuestra clínica, los empastes de amalgama obsoletos y antiestéticos son retirados y sustituidos por materiales altamente biocompatibles. Este procedimiento se realiza tomando todas las precauciones necesarias para proteger la salud integral del paciente.

Dique de goma

El dique de goma es una herramienta indispensable para intervenir con la máxima precisión, exactitud y seguridad para el paciente.

Es una lámina cuadrada muy fina, generalmente de látex o vinilo, que se utiliza durante el tratamiento dental. Su uso es recomendado cuando es necesario aislar uno o más dientes del resto de la cavidad bucal.

Se hacen agujeros en la lámina de látex y a través de ellos se pasan los dientes por tratar. La lámina se mantiene tensa mediante un arco metálico fuera de la boca y permanece fija a los dientes a través de ganchos de forma específica para cada tamaño de diente.

El dique de goma crea una barrera efectiva entre el diente a tratar y el resto de la boca del paciente.

Las ventajas son varias, en primer lugar, el control de la contaminación por bacterias contenidas en la cavidad bucal.

Por ejemplo, gracias a la presencia del dique de goma, el diente permanece seco, asegurando una limpieza adecuada del canal y una buena adhesión de los empastes sin infiltración bacteriana.

Además, tiene una acción protectora para el paciente bajo tratamiento, no sólo evita el riesgo de ingerir residuos dentales potencialmente peligrosos o pequeños instrumentos, sino que también previene la ingestión accidental de sustancias químicas utilizadas durante el tratamiento o mercurio, una sustancia con un alto grado de toxicidad que puede ser liberada durante la eliminación de un antiguo relleno hecho de amalgama.