El término endodoncia se refiere a la rama de la odontología que se ocupa de la terapia de la endodoncia. Tratamiento del espacio dentro del elemento dental, que contiene la pulpa dental, que consta de componente celular, vasos y nervios.

La inflamación puede ser determinada por un número de causas. Por lo general se debe a la infección por bacterias que están presentes en nuestra boca.

Normalmente no llegan a la pulpa del diente, ya que el esmalte es impermeable a las bacterias. Sin embargo, cuando el esmalte tiene algún daño, entonces tienen la luz verde para atacar la pulpa del diente. Este es el caso de la caries profunda y de las fracturas dentales. En ambas situaciones, el esmalte tiene una solución de continuidad.

Una vez que las bacterias han alcanzado la pulpa del diente, causan inflamación y luego la muerte (necrosis). Una vez que la pulpa está muerta, atraviesan el ápice de la raíz y logran llegar al hueso. Cuando esto ocurre se genera una infección conocida como absceso. El signo típico de infección es la hinchazón.

Cuidado del canal

El tratamiento endodóntico (o tratamiento de canal también llamado desvitalización o canalización) consiste en la extracción de la pulpa inflamada e infectada (nervio dental).

El procedimiento consiste inicialmente en vaciar los canales dentales. Después, se procede a ensancharlos ligeramente y desinfectarlos meticulosamente.

Los canales se sellan con materiales o cementos biocompatibles específicos. Este procedimiento es esencial para proteger al diente de la posible propagación de infecciones en los tejidos dentales cercanos.

La sustancia con la que se rellena el diente es casi siempre la gutapercha dental, un caucho natural derivado de la savia del árbol homónimo, junto con un cemento viscoso que también puede tener una función antiinflamatoria.

La terapia se lleva a cabo con la ayuda del dique de goma para aislar el diente tratado del resto de la cavidad bucal. Así se facilita el trabajo del dentista y se reduce el riesgo de infección.

Para reducir el riesgo de fractura, se recomienda no comer alimentos duros varias horas después de la desvitalización. En caso de no poder prescindir de ellos, no se debe masticar por el lado donde se realizaron. Por lo tanto, como regla general, es mejor consumir alimentos líquidos o blandos, y evitar los alimentos demasiado calientes o demasiado fríos.

Una vez restaurado definitivamente el diente, debe mantenerse una buena y correcta higiene bucal para evitar que vuelva a infectarse.

De hecho, incluso los dientes tratados pueden verse afectados de nuevo por una caries. La diferencia es que, al ser desvitalizados, no se percibe más dolor. Por lo tanto, la infección podría notarse sólo cuando está bastante avanzada.